Bienvenidos a mi blog, aquí van a encontrar historias inspiradas en libros como Twilight y Harry Potter, además de otros relatos recién salidos de mi retorcida imaginación... Así que espero que los disfruten y no se pierdan las actualizaciones.


Cap. 22: Mundo Superior.

miércoles, 3 de febrero de 2010


Antes de llegar al diez una oscuridad densa se apoderó de mi mente y mis sentidos, me sentía liviana e incorpórea mientras que una calidez suave recorría mi cuerpo; me sentía capaz de ronronear, estaba relajada y cómoda en ese sitio, aunque aún no sabía qué era. Perdí la conciencia del tiempo, todo parecía tan igual que una hora, o un segundo hubiesen pasado desapercibidos. De pronto, aquella paz se transformo en una fuerza asfixiante, una presión en mi pecho que me impedía respirar; el aire abandonó mi cuerpo que ahora se retorcía buscándolo.
De pronto sentí un tacto helado sobre mi frente y una suave presión que intentaba impedir el movimiento de mis extremidades.
-          ¡Chelse! ¡Chelse, tranquila!- escuché un eco dentro de mi cabeza; mi cuerpo seguía retorciéndose mientras que el aire comenzaba a llenar lentamente mis pulmones.
Intenté abrir los ojos para deshacerme de toda aquella oscuridad opresiva que me torturaba; concentré todas mis fuerzas y moví mis párpados que se sentían como si pesasen toneladas. Finalmente lo logré, todo daba vueltas y mi vista era al extremo borrosa; pude distinguir una luz tenue sobre mí, las paredes y techos eran de un fulgurante color blanco y pude distinguir un rostro entre toda mi confusión. El cabello color azabache de mi padre tapó gradualmente la luz que cegaba y lastimaba mis ojos; sentí su mano acariciar mi frente y mi cabello. Intenté poner una sonrisa en mis labios, que al parecer fue interpretada por él, que me dedicó uno de sus mejore gestos. Besó suavemente mi mano; poco a poco todo fue aclarándose dentro de mi cabeza.
Lo último que recordaba era estar de  pie en aquel prado, una cuenta regresiva y de pronto todo ennegreció. Traté de incorporarme sobre mis brazos, algunos pares de manos me sujetaron para ayudarme; Busqué a mi alrededor para ver quién más estaba en la habitación, encontré a mi madre junto a mí, ella me sonrió y besó mi frente; escuché mi respiración irregular calmarse, volví a abrir mis ojos y me encontré con la persona que más deseaba ver, Alexander se encontraba de pie en una esquina de la habitación; su mirada era fría y su cuerpo estaba tenso. Respiré pesadamente, sabía muy bien a qué se debía su comportamiento. Se sentía culpable por lo que fuera que me hubiese sucedido.
-          Por fin has despertado hija.- dijo mi padre con una sonrisa cansada, sus ojos al igual que los de mi madre estaban hundidos y llenos de ojeras; los observé y por primera vez separé mis labios para hablar. Mi boca y garganta dolían por la resequedad.
-          ¿Cuánto tiempo han estado aquí?- pregunté con voz pastosa y ronca.
-          Unos tres días cariño.- dijo mi madre. Los observé a ambos con ojos severos e inhale profundamente.
-          Deberían ir a dormir, ya estoy bien…-dije colocando toda la fuerza que me fue posible a mi voz para darle por lo menos un toque de credibilidad. Ellos me miraron fijamente examinándome sin ninguna discreción.- Vamos, estoy bien.
Finalmente cedieron y con un beso se despidieron de mí y salieron por una alta puerta de arco dorado. Alexander seguía en la misma posición, veía un punto fijo en el suelo debajo de la cama donde me encontraba, su ceño estaba fruncido y sus brazos cruzados sobre el pecho.
-          Alexander.- le llamé luego de algunos segundos rompiendo con el silencio sepulcral que se había apoderado de la habitación. Él levantó la mirada hacia mí suavemente durante unos segundos y me dedico una media sonrisa que no llego a esparcirse por su rostro.- Alexander, mírame por favor.
Mi voz sonó quebrada y con cierto deje de súplica, el volvió a alzar la mirada y se acercó con paso lento a mí. Finalmente llegó al bordillo de mi cama, seguía tenso y me veía tortuoso.
-          Siéntate, por favor.- le indiqué mientras me movía lentamente para hacerle un espacio; sentí como si mi cuerpo pesase toneladas.
Alexander me miró con reproche pero terminó sentado junto a mí, me acerqué a él y tomé su mano entre las mías.
-          Alex, no tienes la culpa de nada. No pasó nada que lamentar, así que por favor, no seas tan duro contigo mismo.- dije con mi voz más suave. El me clavó su mirada con una enorme incredibilidad cruzando su rostro.
-          ¿No pasó nada Chelsea?- casi gritó.- Casi mueres, pasaste por un estado parecido a la muerte, estuviste más de tres días así, tumbada en esa cama, ¿y ahora me dices que no pasa nada? Tú sí que eres increíble.
Sus palabras salieron rápidamente entre sus labios, su ceño estaba tan fruncido que sus cejas casi se tocaban; se levantó con las manos en su cabeza, enredando los dedos en su cabello. Me levanté sobre mis rodillas y alcancé a tomar su brazo y tirar de él. Su rostro quedó a un palmo del mío, sonreí complacida ante su expresión y besé fugazmente sus labios.
-          No pasa nada Alexander, sigo aquí, Contigo.- le dije acariciando suavemente su cabello. Él acercó nuevamente sus labios a los míos mientras enredaba sus dedos en mi cabello, sonreí y lo besé suavemente, nuestros labios juguetearon durante unos segundos, sus manos se paseaban por mi espalda mientras que yo atraía su rostro hacia el mío con ambas manos.
-          Chelse.- dijo con la respiración entrecortada; me alejé un poco apoyándome en las palmas de las manos; él pasó los dedos entre su cabello varias veces y me miró con una sonrisa.- Y bueno, ¿vas a quedarte aquí o quieres ir a dar un paseo conmigo?
Sonreí abiertamente y me incorporé de un salto; en ese momento caí en cuenta de que vestía un ligero vestido de gasa blanco que caía hasta un poco mas debajo de mis rodillas. Lo observé contrariada, él me miró de arriba abajo y rió.
-          Pues sí, ese te queda muy bien.- dijo con picardía. Sentí como la sangre corría hacia mis mejillas y se agolpaba con fuerza debajo de mi piel; él me miró y rió con más fuerza aún.
Finalmente me ofreció su brazo que  tomé gustosa y salimos por la puerta donde varios minutos atrás habían desaparecido mis padres; la curiosidad se apoderó de mí al abrir aquellas enormes puertas de madera, ante mí se extendió un amplio pasillo, varias puertas como la que yo acababa de atravesar se observaban en una línea hacia mi derecha; frente a mí un hermoso jardín interno lleno de grama y una pequeña fuente; sonreí al sentir unos cálidos rayos de luz sobre mi piel; quise dar un paso hacia afuera pero Alexander me detuvo.
-          ¿A dónde cree va esta señorita descalza?- preguntó el sonriente, seguidamente saco unas sandalias tan ligeras como el aire mismo; me las coloqué, atando los pequeños y delicados cordones dorados y di un par de pasos con ellas; lancé una mirada fugaz a Alexander y lo sorprendí observándome embelesado, él desvió su mirada y yo me acerqué dando pequeños saltitos hasta llegar a sus brazos; rodeé su cuello en un abrazo y besé su mentón hasta subir a sus labios. Deposité decenas de suaves y pequeños besos en ellos mientras que él sonreía.
Finalmente tomé sus manos y tiré de él a través de la puerta.
-          Vamos Alex, quiero ver todo esto.- dijo dejando escapar la emoción que sentía a través de mi voz; él pareció percatarse porque rió entre dientes. Caminamos por el largo pasillo hacia un sitio más iluminado; entrecerré mis ojos debido a que la luz me lastimaba, finalmente pude abrirlos de nuevo.
Estábamos situados en una enorme construcción fundamentalmente hecha a base de doradas columnas; ante mí se abría paso el espectáculo más hermoso que hubiese visto antes; todo era mil veces más fantástico de lo que había imaginado aquella noche en el salón. Las montañas y el pasto eran de un verde tan hermoso y puro que parecía brillar, sobre un cielo esplendoroso y azul, pulcro y limpio brillaba un amplio y luminoso sol, que parecía más cercano a nosotros. A mi izquierda podía observar una cadena montañosa de altos picos completamente blancos por la nieve; frente a mí un prado circundado por un enorme bosque de altos y frondosos árboles; El aroma que flotaba en el aire era completamente indescriptible, una mezcla de un dulce olor parecido al de la lavanda, combinado con uno más cítrico como el limón; lo identifiqué con rapidez…el olor de Alexander. Estaba completamente hipnotizada, todo era tan hermoso que nunca hubiese dado cabida a imaginar algo así. Finalmente Alexander me sacó de mi trance tirando suavemente de mi brazo.
Con un leve movimiento y un suave tirón hizo que viese hacia la derecha; mi boca se abrió de par en par al observar lo que por un instante ignoré. al final del prado había una senda serpenteante que conducía a otra pradera de mayor tamaño; en ella descansaban una docena de enormes caballos de un blanco inimaginablemente puro, sus enormes alas es encontraban retraídas a sus lados mientras que movían sus largas crines que ondeaban en el viento. Permanecí en silencio observando aquellas hermosas criaturas durante varios minutos, sentía que a través de sus miradas puras pudiesen leer hasta mis más profundos sentimientos, estaban a unos cien metros y aún así, al verlos me sentía al borde de un hechizo.
-          ¿Y, que tal?- preguntó Alexander rompiendo el silencio; él estaba detrás de mí, suavemente rodeó mi cintura con sus brazos y apoyó su mentón en mi hombro.
-          Si te soy franca, pensaba que debía quitar de tu alcance los libros de Narnia- dije encogiéndome de hombros.- Pero… Todo esto es tan hermoso, tan perfecto que parece un sueño Alex.
El rió ante mi comentario y beso la base de mi cuello suavemente, un escalofrío me recorrió desde la punta de mis dedos haciendo que mi piel se pusiese de gallina.
-          ¿Con que es perfecto?- dijo él.
-          Cualquier lugar lo es, si tú estás conmigo.- dije en un suspiro mientras me giraba, vi como una especie de dolor fugaz pasó por su rostro antes de besar sus labios.

3 comentarios:

  1. Karen dijo...:

    Por todos los cielos, ME ENCANTOOOOOO!!!!!! DIOS MIOOOO ESTUVO TAN HERMOSO ESTE CAPITULO *.* LOS CABALLITOS, TOCASTE UNO DE MIS TALONES DE AQUILES, ME ENCANTOOOOO TODOOOO, YO QUIERO YO QUIERO YO QUIEROOOOOO IR AHIIIIII
    Y EL FINAL CUANDO ELLA LE DICE
    ¿Con que es perfecto?- dijo él.
    -Cualquier lugar lo es, si tú estás conmigo.- .....
    MIER... YO QUIERO ESOOOO TAMBBBB
    T_T DIOSS ESTOY SENSIBLE, PERO COMO NO ME VOY A PONER SENSIBLE CON SEMEJANTE CAPITULOOOOO
    AAAAAAHHHHHHHHHHH ME ENCANTAAAAAA
    TUN TUN TUNNNNN
    LA CONFRONTACION ESTA CERCA
    TUN TUN TUNNNNN
    QUE EMOCIONNNNNNNNN

    COMO SIEMPRE ANNIE ME ENCANTO ERES INCREIBLEMENTE MARAVILLOSA
    TE SUPER QUIEROOOOOO

  1. dani... dijo...:

    hayy estoii sensible quiero que algun dia alguien me diga eso y por que paso señal de dolor a su cara !! nadie tiene derecho a arruinar ese momenteo! no es justo.... pero bueno te quedo super el cap ! sube prontu amu tu blog!
    besos dani!

  1. Mandy dijo...:

    CADA VEZ ME TIENES MAS ENGANCHADA A TU HISTORIA AMIGA.

    AUN TIENEN Q AVERIGUAR Q PASO CON EMMA LU, ESTOY PREOCUPADA.

    QUIERO SABER PRONTO ASI Q YA SABES A SUBIR.

    UN BESAZOOOO

    TE QUIEROOO

    MANDY

Publicar un comentario

Se ha producido un error en este gadget.

Traductor

Mordidas de Vampiros D:

TODO EL CONTENIDO DE ESTE BLOG ES PROPIEDAD DE ANNIE [ANGEL.REBELDE.83@GMAIL.COM] CUALQUIER REPRODUCCIÓN O DISTRIBUCIÓN ESTÁ COMPLETAMENTE RESTRINGIDA.

BLOG PROTEGIDO.


IBSN: Internet Blog Serial Number 080-3199-4-00

MyFreeCopyright.com Registered & Protected

Protected by Copyscape Plagiarism Checker Tool