Bienvenidos a mi blog, aquí van a encontrar historias inspiradas en libros como Twilight y Harry Potter, además de otros relatos recién salidos de mi retorcida imaginación... Así que espero que los disfruten y no se pierdan las actualizaciones.


Cap. 17: Recuerdos (Parte II)

martes, 22 de diciembre de 2009



Dos de los sabios avanzaron un par de pasos murmurando una especie de mantra, sus voces eran frías y sepulcrales y hacían que mi piel se erizara; como si de magia se tratase el cuerpo de Brontë se irguió, aunque a mi parecer aquello era imposible, sus ojos eran unas finas líneas debido a la hinchazón de su rostro. Su cabello rubio estaba pegado a su frente con una mezcla pastosa de sudor y sangre y su labio sobresalía manchado con un fuerte tono carmesí.
Observé mis nudillos. Estaban enrojecidos y cubiertos de sangre, hasta ahora no había notado el dolor palpitante en esa zona de mis manos, y a decir verdad no me importaba mucho, apreté los puños con fuerza y crucé los brazos sobre mi pecho para seguir observando la rara escena. Los ojos de Brontë tenían una apariencia vacía, con un punto de calma. Las figuras encapuchadas seguían rezando su mantra, mientras que el cuerpo de aquel asesino caminaba dando pasos tambaleantes hacia la puerta. Intenté adelantarme para detenerlo, pero uno de los sabios restantes alzó su pálida mano hacia mí. Me detuve en seco y deje caer mis hombros.
Lo vi desaparecer en la oscuridad con los dos monjes detrás de sí. En ese momento fue que observé al hermano Joseph, había cerrado los ojos de Jeremiah y estaba tumbado sobre su cuerpo, cubría el cadáver con su larga capa negra y emitía leves murmullos en una oración que se entrecortaba por los largos y lastimeros sollozos. Un nudo se formó en mi garganta al ver en su rostro reflejado todo el dolor que sentía, respiré ruidosamente y volví la vista a los sabios restantes. Se habían colocado en una fila frente a nosotros, uno de ellos adelantó un paso y habló con su voz gruesa y mortecina.
-          Ustedes que han presenciado esto son los propios jueces, el bien y el mal han calzado perfectamente en la balanza frente a sus ojos. Nadie más que ustedes podrán diferenciarlo y observarlo.- intenté llamar su atención para hacer una pregunta que rondaba por mi cabeza ¿Qué pasaría con Brontë? Aquella sombra hizo un movimiento con su mano silenciando hasta la más leve de las respiraciones.
Sentí como de pronto, su voz se instaló en mi cabeza.
-          Brontë pagará por lo que ha hecho. De eso se encargarán mis hermanos; ustedes tienen una misión muy diferente, que aunque no lo involucra a él ahora, lo hará en un futuro.
Abrí los ojos exorbitados y llevé las manos a mi cabeza, observándole desesperado. Él solo hizo un leve movimiento parecido a un asentimiento y una sensación de completa paz me llenó. Mi corazón latía como el batir de alas de un colibrí, de pronto escuché como los tres sabios restantes entonaban, al unísono, una especie de mantra que poco a poco fue pareciéndose a un cántico. En ese instante, mi cuerpo se elevó del suelo y mi conciencia no resistió más.
Sentí como el gélido aire que me arropaba se desvanecía, un manto cálido me cubrió; me sentía confortable, ligero, tan etéreo como el aire mismo. Estaba consciente, pero mi conciencia era tan irrelevante como mis pensamientos escasos de lógica, una enorme laguna era lo único que había dentro de mi cabeza, simplemente era consciente porque allí estaba, más no porque tuviese una razón certera.
El aire entraba con un suave soplido a mis pulmones, poco a poco me deshice del hormigueo que recorría mis extremidades, desperecé mis brazos y espalda con los ojos aún cerrados; un dulce aroma inundaba el aire a mi alrededor, sentí un ligero roce sobre mi nariz y abrí los ojos poco a poco. Una densa bruma nublaba mi vista, me di de cuenta que estaba tumbado bocarriba sobre algo rígido, así que poco a poco me incorporé. Me senté apoyando el peso de mi torso sobre mis manos y logré ver un deje de luz que se colaba a escasos centímetros. Con muy poco esfuerzo terminé de acuclillarme y seguidamente me erguí completamente.
Me encontraba en una especie de antesala, delineada en sus extremos por altas columnas del más blanco mármol, rodeadas por una serpenteante cinta de oro. La densa niebla se desvanecía a esa altura, así que solo me cubría hasta la cintura; aquella habitación estaba alumbrada sutilmente por un enorme candelabro del más puro y fino cristal que colgaba de un altísimo techo. Leves rayos de luz entraban también entre el lado sureste de la habitación, dándole un aspecto más puro y sutil. Aquella vista era lo más hermoso que había observado, tan obsesivo y surrealista.
Dirigí la vista rápidamente a mis manos, los restos de sangre pegajosa habían desaparecido, al igual que la hinchazón causada por los golpes propinados a aquel ser. En ese momento, los recuerdos de  todo lo que había sucedido se vinieron sobre mí en una avalancha de imágenes. La confusión y el miedo se cernieron sobre mí seguidamente; me encontré desorientado en aquel lugar de ensoñación. Giré sobre mí mismo de nuevo, buscando algún indicio de otro ser viviente.
-          ¿Hola? ¿Hay alguien? ¡POR FAVOR!.. ¡contéstenme!- vociferé al vacio. Mi voz hizo eco dentro de aquellas paredes. Mo voz era como el más suave de los cantos, a pesar de la desesperación que crecía dentro de mí. Reconocí un deje de mi antiguo sonido reflejado en aquella voz, a pesar de que imaginaba que fuese pastosa y quebrada.
-          ¡Alejandro!- el sonido de mi nombre a mis espaldas hizo que me sobresaltara y virara de un salto. Respiré en un bufido al ver a Elliot emergiendo desde la nube de niebla que cubría el suelo. Llevaba una especie de túnica blanca rematada en finos hilos dorados; su rostro rayaba en la confusión, al igual que de seguro estaba el mío. Sin embargo, la esperanza y la calma me llenaron de nuevo.
Me acerqué a mi amigo tanteando el terreno, bultos regulares se interponían en el camino, mientras que yo intentaba esquivarlos. Llegué junto a él pocos segundos después, lo abracé y palmeé su espalda alegre de encontrar un salvavidas de mi confusión.
Poco a poco, otros cuerpos emergieron desde la densa bruma, reconocí todos aquellos rostros, eran los doce chicos que me habían seguido a la torre aquella fatídica noche; todos estábamos completamente desorientados, nadie sabía dónde nos encontrábamos, ni siquiera cuanto tiempo habíamos estado aquí.
De pronto una pequeña luz apareció frente a nosotros; todos nos viramos hacia ella y el silencio inundó de nuevo la estancia, poco a poco la pequeña esfera luminosa fue agrandándose hasta convertirse en un haz de luz cegadora. Cubrí mis ojos con mis manos para protegerlos de aquella fosforescencia que   lastimaba. De improviso una voz resonó de nuevo en mi mente, era la misma que había escuchado la noche de la muerte del hermano Jeremiah.
Abrí los ojos lentamente, la luz había perdido ligeramente su fulgor y en su lugar había aparecido un hombre; estaba ataviado con una sotana color ostra atada a la cintura con una grueso cordón dorado. Desprendía una luminosidad que nunca había visto, pero que demostraba la pureza de su aura.
-          Bienvenidos Jóvenes.- escuché su voz, a pesar de que sus labios no se habían movido. El rostro de aquel ser era apacible, su cabello era completamente blanco como la nieve, al igual que su larga barba; sus ojos eran de un profundo color azul zafiro y nos miraban con la calidez de un padre que mira a sus hijos. Muchos rostros anonadados buscaron refugio entre compañeros, sin encontrar respuesta alguna, así que cuando de nuevo toda la atención estaba en él, continuó:

-          Ustedes han sido los primeros elegidos para conformar una legión de seres superiores, poco a poco más se unirán, con el pasar de los años, pero ustedes comandarán y regirán muchos aspectos, se encargaran de proteger el mundo de los humanos y para eso deberán conocer todos los secretos de la humanidad. Cosas de las que ellos no se enteraran en varios cientos de años; pero que ustedes deberán comprender desde ahora. Poco a poco desarrollaran facultades especiales que les facilitarán su tarea. Dicho esto, los dejo por ahora; puede que quieran conocer su nuevo mundo.

Dicho esto una sonrisa apareció en sus labios y volvió a desaparecer en un intenso haz de luz dorada.
………………………………………………………………………………………………………..
Un par de ojos verdes me observaban completamente anonadados, en su expresión vi que las preguntas rebosaban su mente, así que con un movimiento de mi mano la invité a hablar. Estaba completamente inmóvil y su piel había tomado una tonalidad parecida al papel. Al cabo de unos segundos salió de su estupor y se levanto de un salto mirando a Elliot; a pesar de que hubiesen pasado más de dieciséis años seguía manteniendo las mismas facciones, su barbilla cuadrada, acompañada de sus grandes ojos verdes que había heredado su hija. Chelsea seguía observándolo con ojos extremadamente abiertos.
-          ¿Tú…- dijo, luego se viró hacia mí, su labio inferior temblaba levemente, pero por su expresión sabia que nada la detendría.- … Él, era…
Asentí al observar que no era capaz de terminar de formular su pregunta´. Lo observó con detenimiento y pasó saliva escandalosamente. Su expresión era incauta al observar a su madre; los ojos azules de Diane estaban vidriosos debido a las lágrimas contenidas, ella tampoco había cambiado demasiado, su cabello rubio era más corto ahora y su rostro había perdido los ligeros detalles de redondez característicos de su tan larga adolescencia.
Chelse seguía observándonos con asombro, el miedo me heló. ¿Qué pasaría ahora? ¿Se alejaría de mí ya que sabía parte de la verdad? . Corté el hilo de pensamientos que tejía una red en mi cabeza, no era capaz de seguir ese razonamiento, en algún momento llegaría a la parte donde ella se alejaría de mí para siempre. Tragué grueso al pensar en ese momento que tarde o temprano se daría, así no quisiera la alejarían de mí. 

5 comentarios:

  1. (L)(*)Citlally (L)(*) dijo...:

    Primera^^

  1. (L)(*)Citlally (L)(*) dijo...:

    Ahora si comento =P
    me estas matando annie, entre gaby, Mapa y tu, terminaran por hacerme perder el poco juicio ke me kedaxD
    te kedo genial, aunke io sigo con la duda de ke es??? ke es alexander???'

    Ohh curiosidad¡¡¡¡ xD amiga me encanto, de verdad tienes el don, aun sin inspiracion sabes captar la atencion y eso kerida annie no lo hace cualkiera. Deja que regrese a nosotras, ya veras;-P

    Te kiero nena no lo olvides^^

  1. ...Mara... dijo...:

    ahwwww!! que sera alex?? :S muerooooooo!! quiero saber!! mala me haces sufrir! :( jajajajaj XD quiero el otro cap pronto please!!! :P

  1. wow annie genial como siempre me encanta la historia eres increible y escribes fenomenal me encanto el cap y quiero saber que es alexander jajaja bueno nena me voi te cuidas tkmil amigosa no lo olvides eres una gran escritora

    FELICES FIESTAS NENA


    sigue así y espero con ansias el prox cap

  1. Karen dijo...:

    O.O POR TODO LO QUE ES SAGRADO ANNIE ROSALIE CULLEN LUTZ PATTINSON, DIOS TIENES QUE CONVERTIRTE EN ESCRITORA, Y ESTOY HABLANDO MUY EN SERIO,WOW TIENES UNA FORMA DE DESCRIBIR TODO QUE YO ME SIENTO AHI, EN SERIO ERES MAGNIFIFANTASTIGUAU!!! OMG ANNIE QUE HONOR, TENER UNA AMIGA CON TANTO TALENTO, ESTA HISTORIA ME ENCANTA!!! YO SABIA QUE LOS PAPAS DE CHELSE TENIAN ALGO OMG!!!

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