Bienvenidos a mi blog, aquí van a encontrar historias inspiradas en libros como Twilight y Harry Potter, además de otros relatos recién salidos de mi retorcida imaginación... Así que espero que los disfruten y no se pierdan las actualizaciones.


Cap. 14: Voces

jueves, 10 de diciembre de 2009



La hora junto a Alexander pasó más rápido de lo que me hubiese gustado, más sin embargo no tanto como para no darme cuenta de las miradas fugaces que lanzaba a mi rostro de vez en cuando. Él se levantó rápidamente de su silla y se echó la mochila al hombro, me extendió su mano grácilmente y sonrió delicado. Permanecí un par de segundos admirando su perfección y luego la tomé gustosa.
No podía entender cómo ocasionaba aquella avalancha de sensaciones en mí,  con cada mirada de aquellos cálidos ojos cafés podía sumirme en un letargo, me encasillaba en él, me hacía dar pasos entre las nubes que solo él podría proporcionarme y, para ahondarme más en mi miedo, se hacía cada vez más adictivo.
Cuando logré escaparme de la enorme y complicada red de pensamientos que se asía de mi cabeza cada vez más fuerte y tensa, nos encontrábamos en la puerta de salida del enorme edificio central del instituto. Respiré pesadamente y mi resoplido se hizo entrecortado; él me miró desorientado y despeinó su cabello graciosamente, haciéndome reír por lo bajo.
-          Bueno, yo… creo que es hora d-de.- dije intentando sonar menos atontada de lo que estaba en realidad.

-          … de irnos.- completó mi frase. Y asintió lentamente, casi percibí un deje de melancolía en su gesto, moción que hizo que mi corazón diese un viro como nunca lo había hecho.
Tragué en seco y solté lo más sutilmente posible su brazo, él me observó dubitativo y yo me apresuré a darle un torpe intento de beso en su mejilla y correr hacia las altas rejas sin virarme atrás. Sin embargo, por el rabillo del ojo me pareció ver una amplia sonrisa extendiéndose a lo largo de su rostro.
No me detuve hasta que estuve segura de salir de su campo visual, doble la esquina y apoye jadeante la espalda sobre el muro; una risotada frenética escapó entre mis labios haciendo que me sobresaltase. Finalmente volví a ponerme en camino, farfullando cualquier desvarío que pasara por mi cabeza. Me sentía libre, feliz, plena…
Anduve sin un rumbo fijo en mi mente, no quería ir a casa, la soledad de habitación no llamaba mi atención el día de hoy. Alcé la vista, estaba en el centro del pueblo rodeada de decenas de personas que caminaban apresuradamente; a mi derecha estaba el nuevo café que habían inaugurado días atrás, así que con una media sonrisa me adentre en el pequeño local.
El interior era muy cálido y confortable, en contraste con las frías calles que ya denotaban el gélido clima del otoño. Dispuestos frente a la puerta de entrada se encontraban dos docenas de cubículos repartidos a lo largo de las paredes laterales; paneles de madera recubrían las paredes y, en decoración estaban colgados varios cuadros que representaban graciosas bailarinas de Jazz y hombres de bombín de los años cuarenta.
Al final de la estancia había una larga barra de madera y altos taburetes; junto a ella un par de puertas que conducían a los sanitarios. Caminé rápidamente a uno de los cubículos desiertos y me dejé caer sobre el asiento de cuero sintético color ladrillo. Rápidamente una mesera sonriente se acercó a mí con un pequeño block de notas en su mano.
-          Buenas tardes.- dijo gentilmente.
-          Buenas Tardes.- contesté correspondiendo a su gesto, miré rápidamente al largo menú que estaba del otro lado de la mesa y arrugué el ceño.- ¿me traerías un capuchino grande, por favor?
Ella asintió suavemente de nuevo con su servicial sonrisa antes de virarse en dirección a la barra. Distraje mi atención dibujando círculos con la yema de mis dedos sobre la mesada de madera.
No sé cuánto tiempo pasó hasta que la moza volvió con una gran taza llena de un humeante y delicioso capuchino. Su olor dulzón invadió mi olfato e hizo que suspirara; le di un suave sorbo, mi cuerpo se calentó suavemente debido al delicioso líquido, haciendo que mí nariz rosada y helada fuese recorrida por un suave cosquilleo.
Aquel lugar tan cálido de ponto se tornó helado cuando sentí miradas que se clavaban como espinas en mi espalda. Sentí un enorme vacío en mi estómago y las nauseas hacían que mi cabeza diese vueltas. No iba a voltear, sabía que sucedería si lo hacía… no podría soportar de nuevo aquella sonrisa aterradora, aquella mirada que ardía. Tragué grueso y escondí mi rostro tras una cortina de cabello; escuché risas detrás de mí, se acercaban, ¿o era mi imaginación que me jugaba bromas una y otra vez?
Finalmente reuní el valor necesario para virarme y afrontar lo que fuese; suspiré ruidosamente al encontrar el rostro de Emma a un palmo del mío. Sentí como mis ojos se llenaban de lágrimas de alivio mientras sentía cómo mi corazón palpitaba frenéticamente. Ella dio un paso atrás mientras que yo luchaba por que las saladas gotas no rodasen por mi rostro. Pude ver que Peter estaba con ella; sin embargo el simplemente tenía una sonrisa, más parecida a una mueca. De seguro le molestaba que hubiese irrumpido en el sitio donde tendrían su primera cita. Bufé y me levanté de mi silla. Emma me miró con los ojos hechos una fina línea mientras me escrutaba.
-          Chelse, ¿qué te pasaba?- preguntó ella tomando mi brazo con una de sus finas manos.
-          Emma, yo solo… sabes que me he sentido algo mal desde la mañana.- dije con una nota de reproche en mi voz. Ella acarició mi rostro y me abrazó con fuerza.
La rodeé lo más suavemente posible con los brazos y la aparte con sutileza.
-          Será mejor que me vaya a casa.-dije apartando el cabello de mi rostro. Ella rápidamente infló sus pulmones para reprochar y abrió la boca.
-          ¿Cómo SE TE OCURRE CHELSEA HARDWICKE?- casi gritó.- ¿de verdad crees que te dejaré caminar a casa sola?
Intenté pensar en una excusa creíble, sin embargo una bruma densa nublaba mi mente y no me dejaba pensar con claridad. Finalmente asentí y dejé caer los hombros, sentí como Peter hacía una rara mueca y se levantaba de mala gana. Ambos tomaron sus abrigos del perchero de la puerta y salimos a la oscura y helada calle.
El frio característico del otoño se hacía notar al chocar violentamente contra mis mejillas y nariz; caminamos en silencio, Peter nos seguía de cerca mientras que Emma rodeaba mis hombros con sus brazos. Finalmente llegamos a la puerta de casa, le di un fuerte abrazo a mi mejor amiga y besé su frente.
-          Te quiero muchísimo Emma Lou, no lo olvides.- le dije en un susurro. Ella me miró entre sus pestañas y sonrió.
-          Yo también te quiero Chelsea Lou, Por siempre y para siempre amiga.- dijo antes de abrazarme más fuertemente.
Corrí dentro sintiendo la mirada cálida de Emma clavada en mi espalda, la sensación que me provocaba era muy diferente al miedo que sentí minutos antes. Despedí a mi amiga y su cita con mi mano y los observé alejarse calle abajo, esperé que doblasen la esquina y me crucé de brazos, caminé suavemente a través del porche y subí el par de escalones que daban a la puerta.
Para mi sorpresa la puerta estaba entreabierta, un fino rayo de luz salía de la pequeña abertura, empujé suavemente la enorme puerta de madera, esta abrió suave y lentamente, entré al pasillo principal, dejando atrás la oscura calle y las cosas aterradoras que en ella se ocultaban.
Cerré la puerta detrás de mí con un chasquido apenas audible y me deslicé hacia mi habitación. Me dejé caer sobre la mullida cama, y aporreé las almohadas antes de colocarlas detrás de mi cabeza. Cerré los ojos y todo comenzó a dar vueltas, millones de imágenes se agolparon en mi mente y se reprodujeron una por una detrás de mis párpados.
Fruncí el ceño y apreté los párpados al recordar lo que había sucedido esa mañana, mis manos volaron rápidamente al bolsillo delantero de mis vaqueros, colé mis dedos en el agujero y sujeté firmemente la roca de mi amuleto. La llevé a mi pecho y la apreté contra mi piel. Finalmente la oleada de recuerdos se detuvo en el rostro de Alexander. Relajé mi entrecejo y una ligera sonrisa se dibujo en mis párpados, observar su cara sonrojada y coloreada con un suave tono rosa hizo que mi cuerpo fuese invadido por una deliciosa calidez.
No podía creer la enorme cantidad de mociones que me embargaron cuando su sonrisa se fijó detrás de mis párpados. Es que tan solo con un simple gesto podía hacer que mi corazón palpitase fuertemente, aquel hermoso rostro lograba despertar en mí cientos de emociones que pensé que no existían. Suspiré ante la perspectiva y la sonrisa de mi rostro se convirtió gradualmente en una amarga mueca. Estaba perdidamente enamorada de él, con todos los pros y contras que eso acarreaba.
Me había convertido en una simple marioneta que él, inconscientemente controlaba, con sus gestos, su voz, todo él. Me arriesgaba, todo o nada; ¿qué haría si él me despreciaba? Nunca había evidenciado mucho, además de su repelencia hacia mí aquel día en el jardín. El recordar aquel día hizo que una punzada me recorriese el estómago, me giré rápidamente para observar de nuevo aquellas hermosas rosas que me había obsequiado.
Estaban tan radiantes como cuando rozó mis dedos al entregármelas, la cinta roja aun rodeaba los finos tallos sin espinas, sonreí y alcé los dedos hacia ellas; rocé la tersa superficie de los pétalos con la yema de mis dedos, y algo en su contacto hizo que una extraña sensación me recorriese, como si dentro de todo aquello hubiese algo más escondido.
Deje caer de nuevo mi cabeza sobre las almohadas y me dediqué a escuchar las voces de mi propio silencio, sin embargo, algo rompió mi concentración. Murmullos provenían del piso inferior, voces susurraban cosas ininteligibles, supuse que mis padres debían estar secreteando de nuevo, aunque, esta vez había una voz tan diferente como familiar.

2 comentarios:

  1. Karen dijo...:

    OH POR TODO LO QUE ES SAGRADOOOOO.... AAAAAAAHHHHHH NO PUEDO CON EL SUSPENSO DIOS!!!!!
    AAAAANNNNNIIIIIEEEEEE ESTE CAPITULO ESTA REALMENTE WOW NO TENGO PALABRAS AMIGA ESTA INCREIBLE TIENE DE TODOOOOO.... AAAYYYYY LAS VOCESSSS!!! DIOS VOY A ENFERMAR DEL HIGADO DE TANTA COSA....
    ANNNNIEEEE PORFIS POR LO QUE MAS QUIERAS DALE ACTUALIZA *-*
    ES QUE DE VERAS NO PUEDO ESPERAR!!!
    QUE MAS PUEDO DECIRTE SINO ES QUE ME ENCANTA TODO LO QUE ESCRIBES
    TE SUPER ADORO AMIGOSOCITAAAAA

  1. (L)(*)Citlally (L)(*) dijo...:

    Por ke no me sorprende ke Karen sea la primera, y su poca pasciencia??? NTC, te kiero amigososa=P

    Annie tu capitulo kedo muuuuuy bien, no te preocupes nena, lo haces demasiado, y pese a tus kejas, te salen maravillosamente bien, asi ke no tienes de ke preocuparte. ya te dije DISFRUTALO¡¡¡¡¡

    TKM (L)

Publicar un comentario

Se ha producido un error en este gadget.

Traductor

Mordidas de Vampiros D:

TODO EL CONTENIDO DE ESTE BLOG ES PROPIEDAD DE ANNIE [ANGEL.REBELDE.83@GMAIL.COM] CUALQUIER REPRODUCCIÓN O DISTRIBUCIÓN ESTÁ COMPLETAMENTE RESTRINGIDA.

BLOG PROTEGIDO.


IBSN: Internet Blog Serial Number 080-3199-4-00

MyFreeCopyright.com Registered & Protected

Protected by Copyscape Plagiarism Checker Tool