Bienvenidos a mi blog, aquí van a encontrar historias inspiradas en libros como Twilight y Harry Potter, además de otros relatos recién salidos de mi retorcida imaginación... Así que espero que los disfruten y no se pierdan las actualizaciones.


Cap. 13: Gestos

miércoles, 25 de noviembre de 2009



La campana sonó mientras que los demás chicos rompían en carcajadas señalando a Olive, era notoria la satisfacción de muchos al ver a aquella… bruja, ser humillada. El comedor se vació rápidamente dejándonos solos a Alexander y a mí; suspiré tomando una última bocanada de su delicioso y adictivo aroma. Di un paso atrás y mi cuerpo clamó por su cercanía.
-          Debo ir a clases.- dije alejándome poco a poco, luchando contra todos mis impulsos que me gritaban que me quedase junto a él. Aclaré mi garganta y comencé a caminar hacia el desierto pasillo; la próxima clase me correspondía en el último edificio.
Generalmente aquel edificio estaba solitario, debido a que solo los alumnos del último año veían ciertas clases allí. Un estremecimiento se apoderó de mí cuando pensé en los vacios y oscuros pasillos.
-          Chelse, espera. Yo te acompaño.- dijo llegando rápidamente a mi lado y ofreciendo su brazo. Lo tomé sin rechistar ni un segundo, estaba demasiado asustada como para discutir.
Caminamos en silencio con paso rápido, lo único perceptible en el aire era el penetrante olor a boscaje y el ligero sonido de nuestros rítmicos pasos. Una enorme puerta de madera maciza con un número dieciséis de metal forjado me indicaba que habíamos llegado al aula que me correspondía. Solté su brazo lentamente y levanté el rostro para verlo a los ojos.
-          Muchas gracias Alexander, sé que no tienes por qué, así que gracias.
-          Si tengo por qué, pero aun así no deja de ser un placer.- dijo con una sonrisa antes de comenzar a caminar sobre nuestros pasos.
Lo observé irse y empujé la puerta rápidamente, esta abrió con un chirrido haciendo que todas las miradas se situaran sobre mí. Sentí la sangre acumularse en mis mejillas mientras que los murmullos comenzaron a hacerse presentes. El profesor de Arte hizo un ademan con sus huesudos dedos para que tomara asiento. Esta era una de las pocas clases de no compartía con Emma, ella era más de ciencias, sin embargo mis materias selectivas se alejaban lo más posibles de los horribles números. Caminé rápidamente hasta la única mesa libre y me deje caer sobre la silla.
Saqué a trompicones mi block de dibujo y lo abrí en la primera página. La página, blanca e impecable fue casi una invitación; el profesor dio las indicaciones del trabajo. Debíamos hacer una obra que reflejara una perspectiva diferente del modelo que usásemos.
Enarqué una ceja y fulminé de nuevo el block con la mirada. Llevé mis manos a la cara y me acaricié el mentón con mis dedos. De pronto una idea llegó a mí rauda y veloz, mi mano voló hacia los utensilios de pintura, tomé un pequeño trozo de carboncillo y tracé una oscura línea curva sobre la blanca hoja. Rápidamente un trazo siguió al anterior, y así sucesivamente. Mis ojos estaban entrecerrados y mi lengua se asomaba en una de las comisuras de mis labios. Mi concentración y enfoque estaban dirigidos al máximo sobre aquel revuelto de líneas negras.
El timbre sonó indicando que la clase había finalizado. Abrí los ojos de par en par cuando aparté los restos de cisco, mis labios se separaron debido a la sorpresa y mi corazón bombeó rápidamente. Se trataba de una mirada, la más penetrante y vívida que hubiese podido dibujar jamás y con gran margen la más hermosa. Desde mi hoja me observaban los cálidos y benévolos ojos de Alexander. Sonreí al ver mi dibujo inconcluso y cerré cuidadosamente el block. Guarde el desastre que había hecho sobre el escritorio; utensilios y crayones desparramados eran solo parte de aquel revuelto.
Cuando coloqué todo dentro de mi bolso me levanté, el salón estaba casi desierto, a excepción de algunos chicos que se reían y charlaban mientras guardaban todo. Me apresuré a salir, planeaba caminar rápidamente por los pasillos sin detenerme a mirar atrás, no me daría el lujo de virarme. Extendí la mano para gira el pomo mientras que con la otra recorría mi bolsillo en busca del frio tacto de mi collar.
Sin embargo mi plan fue rotunda y completamente frustrado en el momento en que mi mirada se cruzó con la de Alexander Lambert. En ese momento lo único que pude sentir fue vergüenza por mi dibujo que no hacía para nada justicia de sus hermosos ojos. Él sonrió y se acercó con paso lento hacia mí. Intenté balbucear sin éxito alguno, así que decidí cerrar la boca. Él sonrió de la manera más endemoniadamente provocativa haciéndome temblar, sus labios se curvaban ligeramente hacia arriba dejando al descubierto sus hermosos y perfectos dientes blancos.
Se acercó lentamente a mí mientras que yo intentaba por todos los medios que me fuesen posibles mantener al margen mi mejor cara de idiota. Llegó junto a mí dejando muy poco espacio entre su rostro y el mío; mi corazón se aceleró de tal modo que pensé que saldría rebotando de mi pecho, mi respiración se hizo pesada mientras luchaba conmigo misma para disimularlo.
-          Señorita Hardwicke.- dijo haciendo una reverencia mientras que ofrecía su mano. Reí por lo bajo e intenté, torpemente devolverle la cortesía.
-          Señor Lambert.- dije con un muy fingido tono. El sonrió y guiñó un ojo, ahora ofreciendo de nuevo su brazo.
Lo tomé gustosa y sonreí de oreja a oreja. No podía creer que aquel chico, el chico de mis sueños y de los sueños de cualquier mujer existente y por existir, ahora estaba llevándome del brazo hasta mi siguiente clase. Mi corazón bombeaba fuertemente llenándome de alegría y vitalidad, su mano cubría suavemente la mía y con cada movimiento se producía en mí una chispa que recorría cada una de mis terminaciones nerviosas, poniéndome la piel de gallina.
-          ¿Hacia dónde nos dirigimos ahora?- dijo él de nuevo en aquel fingido tono exageradamente elegante.
-          Mmm…- dije rememorando mi horario del día.- ahora debemos ir al edificio central, segundo piso… Laboratorio de Química.
Él se limitó a asentir con la cabeza y sonreír maliciosamente con aquella hermosa sonrisa ladeada que hacía que mis piernas temblasen como gelatina.
Caminamos suavemente bajo el brumoso ambiente que se mantenía desde la mañana, mi mente divagaba a través de cientos de cosas, y a juzgar por su expresión él hacía lo mismo que yo. Me quedé contemplando su rostro durante algunos segundos: La fuerte línea de su mandíbula, sus ojos fijos en el vacío, su nariz perfectamente tallada. Sin querer un suspiro se escapó entre mis labios. Él se sobresaltó ligeramente y yo desvié mi mirada completamente apenada.
Intenté ignorar su mirada que se posaba sobre mí, respiré profundamente y sin poder evitarlo más le miré a los ojos. Pude observar como su sangre se agolpaba en sus mejillas de una forma enternecedora, retiré mi mirada para evitar reír y seguí caminando como si nada.
Llegamos rápidamente al laboratorio de enormes puertas metálicas, suspiré fuertemente de puro aburrimiento y decepción; no quería que él se fuera, junto a él me sentía segura, cálida…
Solté su brazo sin muchas ganas, sin embargo él no soltó mi mano, haciendo una ligera presión para indicarme que no me alejaría. Mi corazón y mi estómago se hicieron un nudo mientras que una enorme sonrisa se hacía presente en mi rostro; él empujó suavemente la puerta para abrirnos paso, caminamos hasta una de las mesas vacías en la parte de atrás del laboratorio y dejé caer mi mochila sin alejar mi mano de él. Para mi sorpresa él hizo lo mismo, situándose junto a mí.  Lentamente extrajo un papel de su bolso y me indicó un pequeño recuadro; era su horario y correspondíamos a la misma clase. No podía estar más contenta, sin embargo ¿quién diría que mi paraíso terrenal sería la clase de química?
Bufé antes de soltar una débil risa debido a lo irónico de la situación, él me observó alzando una ceja y suspiro.
-          Creo que por esta vez, no te convendría escuchar lo que pasa por mi cabeza.- dije con tono gracioso, él rió por lo bajo y apoyó su frente sobre la palma de la mano. Cerró los ojos y gruñó por lo bajo. La sorpresa me cayó como un balde de agua fría.- Alexander, ¿te- te Sientes bien?
Dije dubitativa mientras que mis manos se movían sin parar. Él se limitó a alzar su mano hacia mí y asentir débilmente; comencé a sentirme realmente mal, de verdad era un imán para este tipo de situaciones. Él se movió como si una punzada de dolor lo atravesase, rápidamente dirigí mi mano hacia él, sin embargo la detuve en seco y la dejé caer sobre la mesa ¿y si lo empeoraba todo? Él colocó su mano sobre la mía y la presionó tembloroso, vi en su rostro dibujada la furia, como si luchase contra algo invisible, como si en su interior se librase la peor de las batallas.
Coloqué mi mano libre presionando su mejilla, su calidez característica se había convertido en un calor intenso, él se encogió al percatarse de mi tacto sobre su piel, pero luego se apoyó sobre mi mano tiernamente. Un suave suspiro brotó de sus labios y dejó caer sus hombros, lentamente abrió los ojos  y me dedicó una sonrisa apenada. Lo más sutilmente posible retiré mi mano y aclaré la garganta. En ese instante el profesor entró al aula y todos los demás hicieron silencio.
Al parecer nadie se había percatado de todo lo que había sucedido en los últimos minutos; rápidamente el profesor comenzó a dar las instrucciones de la clase, en silencio, sacamos los instrumentos necesarios. Me fijé en sus manos aún temblorosas, su semblante era pálido y disoluto; me acerqué a él suavemente y me miró con la vergüenza rayando su rostro.
-          No siempre tienes que ser el caballero de brillante armadura.- susurré junto a su oído; Observé como enrojecía gradualmente hasta tomar un delicado tono rosa.
Dio un ligero respingo y sonrió desviando la mirada. Reí por lo bajo y hojeé el libro para intentar concentrarme en la clase y no volar el instituto en mil pedazos. Pero, ¿cómo lo haría con semejante criatura a mi lado?

1 comentarios:

  1. Karen dijo...:

    AAAAAAAANNNNNNNIIIIIIEEEEEEE QUE ES LO QUE LE PASA A ALEX???!?!?!?!?!
    AAAAAAAHHHHHHH YO QUIERO SABERRRR...
    TT__TT ME ENCANTA AMIGOSOCITAAAA... EN SERIO POCO A POCO TODO VA CAYENDO EN SU LUGAR...
    ESTA MARIGENIFANTASTICO!!!!
    EN SERIO ANNIE PORFIS ACTUALIZAAAAA PORFIS PORFISSSSSS
    U.U YO QUIERO SABERRRR
    PERO ESTA QUEDANDO SIMPLEMENTE PERFECTO

    TE QUIERO AMIGOSOCITA UN CHINGO!!!!

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