Bienvenidos a mi blog, aquí van a encontrar historias inspiradas en libros como Twilight y Harry Potter, además de otros relatos recién salidos de mi retorcida imaginación... Así que espero que los disfruten y no se pierdan las actualizaciones.


EPILOGO.

martes, 13 de octubre de 2009



-          ¡¡Emmett Cullen!!- gritó Alice desde el pie de la escalera.- ¡Andando! El auto es rentado y no pagaré cien dólares más por tu lentitud.
-          Solo un momento Al…- dije, seguro de que me había escuchado. Seguía evaluando mi imagen en el enorme espejo de la que sería hasta hoy de nuevo mi habitación; de acuerdo, se que la nueva casa no durará mucho, así que no dejará de serlo por mucho tiempo.
Seguía observando mi reflejo, mi nuevo traje gris oscuro hacía contraste con la camisa azul clara y mi pálida piel; Alice se había ocupado de arreglar mi cabello con ayuda de varios productos; suspiré y acomodé mi corbata color azul marino antes de bajar hacia la sala. Alice estaba allí, esperándome mientras golpeaba el suelo con su zapato, como lo hacía cada vez que estaba impaciente.
-          Listo hermanita.- dije antes de suspirar fuertemente.
-          ¡Emmett McCarty Cullen! ¿no estarás nervioso?- casi gritó Alice mientras intentaba contener una carcajada;
-          ¿Quién? ¿YO?- dije con gesto ofendido, aunque en realidad mi estómago estaba hecho un nudo. No entendía la causa de mi nerviosismo, ya había hecho esto otras veces, así que ¿qué lo haría diferente? Respiré profundamente y hable monitoreando mi voz.- entonces… ¿vamos?
-          Vamos.- dijo Alice dando saltitos con sus sandalias de enormes tacones.
Le ofrecí el brazo a mi pequeña hermana que lo tomó rápidamente, tirando ligeramente de mí para entrar al auto de época que había rentado para llevarme. El auto estaba adornado con un enorme lazo de color crema con cintas doradas, Abrí la puerta y Alice se deslizó rápidamente dentro del lujoso vehículo, volví a darme un vistazo rápido en la superficie negra y entré rápidamente antes de que el pequeño monstruo cayese en la histeria. El trayecto fue corto, aún no sé si porque en realidad no era muy lejos o, por la constante presión que ejercía Alice.
-          ¡Vamos! ¿es que no puede ir más rápido?... tenemos cinco minutos de retraso ¡CINCO MINUTOS!- chillaba sin cesar.
Cuando llegamos Alice bajó rápidamente.
-          Espera aquí.-dijo con su usual tono de complicidad antes de cerrar la puerta con un sonoro golpe; el conductor murmuró cientos de ininteligibles palabras por lo bajo y se aferró al volante.
Suspiré fuertemente frotando mis sienes, lancé la vista por la ventana y mi boca se abrió en enormes dimensiones.
Estábamos en la ribera de un enorme lago, el sol poniente brillaba sobre el agua con un cielo despejado, un alto Stand blanco se erguía sobre una especie de plataforma de madera, en la que estaba instalado un altar cubierto por un amplio mantel blanco, a ambos lados de las escalerillas había decenas de velas doradas y pequeñas lucecillas; a unos pasos se encontraba un piano de cola color blanco con Edward frente a él, a su lado se abría paso una alfombra larga del mismo color con gruesos bordes color oro. Una veintena de metros más allá se encontraba lo que supongo, sería la recepción; una docena de mesas de madera estaban disgregadas a lo largo de varios metros, estas tenía un pequeño toldo que las cubría y en cada una estaban dispuestos seis pufs color blanco.
-          Es hora hermanito.- dijo Alice abriendo la puerta; respiré profundo aunque no me hiciera falta y salí, decenas de flashes estallaron a mi alrededor mientas le extendía de nuevo mi brazo a Alice que lo tomó gustosa; me aproxime lentamente al altar caminando sobre la impecable alfombra, a mi lado la sonrisa de Alice irradiaba felicidad; su vestido de un lindo rosa pastel y caía suavemente hasta un poco mas debajo de su rodilla.
Alice iba marcando mi paso, mientras que pasábamos frente a los ojos ansiosos de Tanya, Irina y Carmen. Mi familia encabezaba la primera fila de invitados y todos sonreían abiertamente; el reverendo esperaba junto al altar y a su lado estaba Esme con su sonrisa deslumbrante. Alice rápidamente se colocó junto a ella y ambas me  abrazaron fuertemente.
Jasper se acercó a mi lado y apretó mi mano, en ese preciso instante Edward comenzó a mover sus dedos por las teclas del piano, una marcha nupcial comenzó a sonar y mi corazón y mi estómago se hicieron un nudo. 
De pronto, en el otro lado de la alfombra apareció Rose, un suspiro largo y profundo salió de mi pecho, mis hermanos me vieron y sonrieron mientras que Carlisle y Rosalie se acercaban. Toda ella era perfecta; tenía un vestido de un profundo rojo oscuro, su cabello recogido resaltaba sus hermosos rasgos afilados y sus labios color carmesí sonreían; en ese instante jurarían que mi corazón inerte había vuelto a la vida, nuca la vi tan hermosa. Carlisle la acompañaba del brazo mientras caminaban por la alfombra donde hace apenas segundos había estado yo, aunque esta vez parecía un camino hacia el cielo.
Carlisle extendió la mano de Rose hacia mí y palmeó mi hombro sonriente antes de colocarse junto a Esme. Sostuve varios segundos la pequeña mano de Rosalie entre las mías mientras miraba sus hermosos ojos color ocre, rocé su rostro con el revés de mi mano y suspiré.
-          Esta hermosa.- dije en un susurro que todos, menos el reverendo escucharon a la perfección; ella sonrió aun más y apretó nuestras manos.
-          Te amo- respondió ella; un audible “AWW” resonó entre los presentes mientras que escuchaba a Jasper ahogarse mientras controlaba su risa.
El reverendo rápidamente aclaró su garganta y dio inicio a la ceremonia; todo se desenvolvió normalmente, aunque en ese momento mi percepción del tiempo había cambiado, la voz de aquel humano era lejana mientras me pedía en los ojos de Rose. Todo era maravilloso mientras ella estuviese a mi lado. Rápidamente aquel rito termino, y comenzó mi parte favorita: un formal brindis a copa vacía.
Un tintinear de copas se escuchó y rápidamente todos hicieron un silencio sepulcral, reuniéndose en torno a Rosalie y yo. Aclaré mi garganta mientras sostenía en una de mis manos la fina copa de cristal.
-          Hoy, quiero agradecerle a toda mi familia y amigos, por venir a la que era una “sencilla” reunión.- dije mirando a Alice que sonrió gustosa y dio un par de saltitos.- para celebrar de nuevo la unión de nuestras almas…
Viré hacia Rosalie que me veía atentamente, tome sus manos entre las mías y tome aire para comenzar mis votos.
-          Rose, Hace muchos años que todo empezó, pero recuerdo a la perfección nuestras palabras… tu dijiste alguna vez, Buenas tardes y mi respuesta fue certera. Lo son hermosa señorita, y en gran parte por su presencia.- dijimos al unísono, ella rió por lo bajo y sus ojos se tornaron vidriosos.- hoy, sigo en mi posición; no hay día tan brillante como cuando amanece con tu sonrisa, no hay día tan dulce, como cuando los rayos del sol acompañan tus besos, no hay días tan perfectos como los que he pasado a tu lado. Rosalie Hale, me has dado ojos aunque solo a ti te quiero ver, me has dejado oír el cantar de millones de aves, pero ninguno de esos sonidos se compara a tu reír, me has dado alas para volar, y hoy y siempre elijo hacerlo junto a ti. Te Amo y te amaré por siempre, mi vida entera es tuya, mi alma está en tus manos. Solo contigo he podido descubrir el amor, solo tú me has podido abrir los ojos a lo que antes no veía, y hoy, como siempre, me alegra celebrarte tan mía como yo soy tuyo.
Los ojos de todos nos miraron tiernamente, mientras que los míos se limitaban a observar a Rose, sus ojos estaban completamente vidriosos mientras respiraba profundamente.
-          Emmett, muchos años transcurrieron en mi existencia antes de que tu aparecieras, mucho dolor llenaba cada fibra de mis ser y me encerraba dentro de mí misma, hasta que apareciste tú. Haz cambiado mi existencia Emmett Cullen, una existencia que ahora me honra llamar VIDA, porque en eso la has convertido; tú me has dado fuerza, me has dado paz, pero lo único que me importa es todo el amor que recibo de ti con una simple mirada, con un simple gesto me has enseñado a amar. Has llenado cada vacio con alegrías, has borrado con tus besos cada miedo, te has deshecho de mis desesperanzas y me has levantado cuando yo misma no he podido. Por eso y mucho más, hoy, mañana y siempre te entrego todo mi amor, te entrego todo mi ser… porque solo TÚ eres lo que necesito. Te Amo Emmett Cullen.
La pequeña multitud que se encontraba a nuestro alrededor llenó el aire de vítores y ovaciones, mientas que el sonido del cristal chocando resonaba en mi cabeza. Rápidamente mis labios encontraron su lugar sobre los de Rosalie y mis manos ciñeron su cintura contra mi cuerpo. Ella rodeó mi cuello con sus brazos mientras que nuestros labios se movían a la par, aquel momento era perfecto, rodeado por mi familia y amigos, junto al amor de mi vida, mi amor eterno.
El vals comenzó a sonar mientras que dirigía a Rose hacia el centro de la pista; tomé su cintura y comenzamos a bailar, Rosalie sujeto un extremo de su vestido con su mano mientras girábamos sin cesar, nuestros padres se unieron a nosotros, seguidos por Alice y Jasper; Eleazar y Carmen se sumaron rápidamente mientras Irina tocaba el piano. Tanya se abalanzó sobre Edward y casi lo arrastró a bailar.
Rosalie apoyó su rostro en mi hombro y yo la rodeé aun más con mis brazos. Un toque en mi hombro me sacó de mi burbuja.
-          ¿Le permitirías a este padre vampiro bailar con su hermosa hija?- dijo Carlisle sonriente extendiendo una mano que Rose tomó gustosa.
Bailamos durante largo rato, Esme sonreía abiertamente mientras que Edward intentaba esquivar a Tanya, el piano había cambiado de manos, ahora las melodías de Alice, combinadas con el don de Jasper habían cambiado de suave y romántico, a rápido e impetuoso. La noche caía mientras que mi familia reía y charlaba, Rose bailaba con Edward, ambos reían y bromeaban entre ellos. Suspiré al verlos y sonreí, sin importar lo que pasara entre esos dos, todo estaba bien.
Ocupé un asiento y contemplé la calmada superficie del agua; La luna brillaba sobre el lago y se reflejaba en él. En ese instante vinieron a mi mente los escasos recuerdos de una vida humana; mi madre, ¿qué diría de poder estar aquí?... Mi padre, de no haber estado él en aquel lago, ¿estaría YO aquí?
Y por último, Jennifer… un suspiro brotó de mi pecho cuando recordé su rostro esperanzado; ¿Qué habría pasado de no haber ido a aquel bosque?... ¿estaría muerto ya? ¿Hubiese sido feliz, como humano… junto a ella? Una punzada de dolor me recorrió al imaginarlo; humano, envejeciendo como era natural, junto a otra mujer… Sin Rose.
Di un respigo cuando unas pequeñas manos se posaron en mis hombros sacándome de mis ensoñaciones, suspiré de alivio y sonreí tomándola en mis brazos  acunándola contra mi pecho.
-          ¿En qué pensabas cielo?- me preguntó colocando su mano sobre mi mejilla.
-          Nada importante linda.- y al fin y al cabo era cierto, porque nada importaría sin ella.

2 comentarios:

  1. Karen dijo...:

    OMRJKP ESTO ESTUVO REALEMENTE HERMOSO... PORQUE YO NO TENGO UN VAMPIRO U HOMBRE QUE ME DIGA COSAS ASI... :'0(....
    TAMB EVACUASTE TODAS LAS DUDAS QUE TENIAN SOBRE JENIFER Y LOS PAPAS DE EM...
    DIOS ANN VALIO LA PENA ESPERAR EL EPILOGO... DE VERAS TE QUEDO SUPER HERMOSO...

    PD SERIA DIVERTIDO QUE CONTINUARAS LOS LIBROS EN SERIO... MAS LA LUCHA CONTRA LOS NEOFITOS.... XD

  1. GrettV dijo...:

    Tenia tiempo sin comentarte pero eso no quiere decir que sin leer la historia y me ha encantado !!!!!!!


    ¡Felicidades!

    Una gran historia.

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