Bienvenidos a mi blog, aquí van a encontrar historias inspiradas en libros como Twilight y Harry Potter, además de otros relatos recién salidos de mi retorcida imaginación... Así que espero que los disfruten y no se pierdan las actualizaciones.


Cap. 4: La Bahía.

martes, 20 de octubre de 2009





-          Chelse… - dijo Emma sacándome de mi ensimismamiento, su mirada estaba perdida en el mar y su ceño estaba ligeramente fruncido. Rápidamente volvió su rostro hacia mí.- tú, ¿estás bien?
Su pregunta me sorprendió ligeramente, ella seguía mirándome mientras que yo pasaba saliva.
-          Claro Emma.- dije con poca credibilidad en la voz; a decir verdad no me sentía muy normal. Aquel hombre estaba rondando en mi cabeza, ¿Quién era? ¿Por qué me observaba? ¿Cómo desapareció? Esas eran una de las cientos de preguntas que surcaban mi mente en ese instante. 
Emma me miraba fijamente intentando escrutar mi semblante, sonreí no muy convincentemente y ella me dedicó una de sus miradas severas. “¡Maldición! ¿Por qué tenía que conocerme tan bien?” Grité en mis adentros. Respiré fuerte y ruidosamente y la miré apenada.
-          Chelsea, sabes que puedes confiar en mí.
-          Lo sé Emma, y lo hago, pero de a momentos siento que me estoy volviendo loca.
Ella se limitó a encogerse de hombros y rodearme con su delgado brazo, sentí cómo mis ojos se llenaban de lágrimas de confusión. Respiré profundamente negándome a dejarlas correr, aún no. No estaba loca, o eso era lo que me repetía una y otra vez; aunque mi argumento de que perseguí a un hombre que se desvaneció en el aire y que alguien invisible me salvó de lanzarme por un despeñadero sin siquiera enterarme, no sonaba extremadamente cuerdo.
-          Emi, yo sé lo que vi… sé que no lo imaginé.- dije observándola con los ojos vidriosos por las lágrimas.
-          Lo sé linda, es solo que… es muy extraño todo esto.- dijo titubeando.
Suspiré y me recosté sobre la enorme roca, Emma me lanzó una mirada que no pude descifrar ates de volver a perderse en el mar. Observé el cielo que ahora se tornaba nublado y tormentoso, nubes negras cubrían todo el esplendor del sol haciendo que el día se tornase gris con una extraña luz mortecina.
-          Emma, ¿has visto cómo…?- dije, pero cuando me volví ella no se encontraba a mi lado.
Me incorporé sobresaltada buscando a Emma a mí alrededor, sin embargo ella no estaba allí. La llamé con todas mis fuerzas gritando su nombre, de pronto una mano me aprisionó fuertemente causándome un punzante dolor. Ahogué un grito y me viré lentamente, supliqué por no ver aquel horrible rostro; sin embargo, allí estaban: un par de ojos llameantes estaban allí, observándome. Supliqué por que apareciese de nuevo aquella misteriosa voz que me había salvada antes.
-          Hola, pequeña humana.- dijo aquella voz viborea que había escuchado pocas horas antes.- nos vemos de nuevo.
Ahogué un grito cuando la mano de aquel ser rozó la base de mi garganta. Sentí mis ojos desbordarse en lágrimas cuando aquella mano presionó sobre mi piel, cortando mi flujo de aire; él reía al ver la desesperación reflejada en mi rostro mientras apretaba más y más mi tráquea.
Mis párpados estaban cediendo ante la falta de aire y mi cuerpo dejo de luchar mientras desfallecía poco a poco.
-          No, por favor… no.- dije con un hilo de voz. Su risa se intensificó al oír mis súplicas.
Un grito de dolor hizo que me estremeciese, aunque no podía ver más que una inmensa negrura; un fuerte olor hizo que mi cabeza girase en todas direcciones hasta que sentí cómo mi cuerpo caía sobre la arena, mi respiración era dificultosa mientras que escuchaba en mi mente cientos de sonidos que no lograba distinguir. Intenté abrir mis ojos lentamente; todo era extremadamente confuso, pude definir los gritos horrorizados de Emma a lo lejos mientras que mi padre hablaba a mi oído, intenté hablar para decirles que estaba bien, pero solo logré producir un escalofriante quejido.
-          Pequeña, aquí estoy… tranquila.- dijo la voz de mi padre, estaba transformada con un timbre de histeria y miedo que nunca había oído en él.
Sentir su miedo hizo que mis ojos se humedecieran; de pronto caí en cuenta del frío que sentía, mi cuerpo y mi ropa estaban completamente empapados, poco a poco fui recuperando el control de mis sentidos, abrí mis ojos poco a poco para ver el rostro preocupado de mi padre. Me incorporé dificultosamente sobre mis codos y dos pares de manos se posaron sobre mí. A mi lado estaba Emma, su rostro estaba rojo y sus mejillas estaban manchadas por las lágrimas; ella tomó mi mano y balbuceó algo ininteligible, “perdóname” y “mi culpa” fueron algunas de las pocas palabras que pude escuchar.
-          No, Emm… no fue tu culpa.- dije a duras penas, mi voz sonó pastosa y mi garganta y nariz ardían debido al agua salina. Intenté aclarar mi garganta pero esto aumentó el dolor en mis pulmones.
Me estremecí y apreté mis manos en puños, de pronto sentí una pequeña punzada en mi mano derecha; abrí mis ojos como platos al observar lo que había en ella. Una cadena de plata estaba enredada entre mis dedos, de ella estaba colgada una enorme piedra de color negro, en esta había un pequeño detalle de plata y una inscripción, pase la yema de mis dedos por ellas, pero al parecer estaba escrito en un idioma que no conocía.
Θεία Προστασία” repasé con los ojos una y otra vez la rara inscripción, para mi sorpresa descubrí que Emma me miraba fijamente aún. Di un respingo y escondí de nuevo el colgante dentro de mi puño.
-          ¿D-donde está papá?- dije con mi mejor fingida calma.
-          Ha ido por el auto Chelse, te lo ha dicho.- me respondió ella extrañada.
-          ¿ah, sí?- dije confundida.- Emm… ¿qué es lo que ha pasado?
-          ¡Oh Chelse, fue horrible!- dijo con su voz resquebrajada.- De pronto cerraste los ojos y comenzaste a llamarme a gritos… te levantaste y palideciste como si hubieses visto un fantasma. Comenzaste a gritar y de pronto comenzaste a jadear como si te estuvieses asfixiando. Yo intenté despertarte pero tu seguías gritando.- de pronto sus ojos se llenaron de lágrimas mientras me observaba.
-          Y, ¿Qué pasó luego?
-          Has, saltado al mar frente a mis narices… yo, yo no sabía qué hacer. Sabes muy bien que no sé nadar y estaba tan alto.- Emma comenzó a sollozar, yo la atraje hacia mí y la abracé suavemente.
-          Ya, ya… nada ha sido tu culpa.- dije mientras pasaba mis manos heladas por su espalda. Ella se irguió con los ojos acuosos y siguió con su relato.
-          No salías del agua Chelse, pensé millones de cosas horribles… hasta qué apareció ese chico. Corrió a mi lado y se lanzó al agua sin pensarlo; él fue quien te salvó. Te trajo hasta la orilla y como apareció se marchó.
Mis ojos se abrieron de par en par; ¿quién había sido? ¿Por qué me salvó? Mi cuerpo temblaba violentamente por el frio y mis uñas tomaban una tonalidad azul. En ese instante mi padre volvió, me cubrió con una gruesa toalla y subimos al auto.
Aquel colgante seguía presionado contra mi mano, lo sentía helado dentro de mi puño, su cadena de plata estaba enrollada sobre la roca negra. Rápidamente la lancé dentro del bolsillo de mis empapados pantalones, no quería que mi padre, ni mucho menos mi paranoica amiga sospecharan nada. En ese momento millones de preguntas se arremolinaban en mi mente; estaba cansada, mi mente y mi cuerpo estaban totalmente exhaustos, pero el miedo de volver a ver aquel ser que me acosaba tanto dormida como despierta.
Al llegar a casa mamá aún no había llegado, subí lo más rápido que daban mis temblorosas piernas y me encerré de un portazo en el baño. Me deshice rápidamente de toda aquella ropa empapada y esta vez llené la tina con agua tibia; entré suavemente en ella y cerré mis ojos.
Me concentré en relajarme y dejar que el agua caliente relajara cada uno de mis gélidos músculos. Extendí con cuidado mi mano hacia afuera y alcancé mi pantalón, tomé el collar entre mis dedos y lo contemplé durante largo rato. Giré la oscura roca entre mis dedos jabonosos y repase un par de veces la extraña y pequeña inscripción.
“¿qué podría perder?” dije para mí misma, suspiré y me coloqué rápidamente el colgante alrededor e mi garganta. El contacto de aquel material con mi piel me llenaba de una sensación de calidez y tranquilidad. Salí del agua luego de varios minutos, mis dedos estaban arrugados y mi cuerpo había parado de temblar; sequé mi cabello con una toalla y me quedé contemplando mi reflejo. Me cubrí bien con la toalla para que mis padres no se percatasen del colgante y salí de la calidez del cuarto de baño.
Casi corrí dando resbalones a mi habitación, abrí la puerta y allí estaba Emma esperando por mí. Sonrió fugazmente dejando a su lado el libro que hojeaba ligeramente; saqué uno de los pijamas que usaba para el invierno y me senté junto a ella.
-          Mi madre acaba de telefonear.- dijo ella.- dice que necesita que vaya a casa, debemos ir de compras mañana para comprar los libros del instituto.
-          ¡Oh! Claro… espera y le digo a papá que te lleve a casa.- le dediqué una sonrisa y salí de la habitación.
Bajé los escalones de dos en dos; escuché un murmullo en el salón y me acerqué lo más sigilosamente que pude. Pude distinguir las voces de mis padres, estaban enfrascados en una discusión. Me debatí unos instantes entre interrumpir o no, hasta que por fin me decidí. Caminé sonando lo más que pude mis pasos y aclaré mi garganta al entrar.
-          Pero Elliot, ella no es…- mi padre interrumpió y me señaló con su mirada.
-          Eh… bueno… Emma necesita que la lleves a casa.- dije apenada de haber interrumpido.
-          Claro linda, en un minuto.- dijo él incorporándose y besando la mejilla de mi madre.

2 comentarios:

  1. Karen dijo...:

    AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH PERO QUE ES ESTOOOO???!!!! NO ENTIENDOOOOOO.... LAS COSAS PASAN EN UNA DIMENSION PARALELA... O A LO MEJOR ES UN SUEÑO??? O NO SEEEEEE....... AHHHHHHHH EL ANGEL DE NUEVOOOOO.... WIIIIII... QUE ES LO QUE DECIA EL COLGANTE????
    AAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH
    MUERO MUERO MUEROOOOOOOOO
    ESTA FENOMENALLLLLL ANNIIIIEEEE MARAVIGUAUUUUUU
    TE QUIERO AMIGOSOCITAAAAA

  1. :O ooo dios!!!
    entre mas la leo mas me interesaa!!
    qe es lo qe pasaxD?!?!?
    jajaja ya qiero leer masxD me gusta la historia escribes genial Annie cuidate besosxD

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