Bienvenidos a mi blog, aquí van a encontrar historias inspiradas en libros como Twilight y Harry Potter, además de otros relatos recién salidos de mi retorcida imaginación... Así que espero que los disfruten y no se pierdan las actualizaciones.


78.- Paso a Paso.

domingo, 4 de octubre de 2009




El silencio que se hizo duró muy poco. Esme se movió rápidamente y toco con la punta de su dedo el pequeño control de seguridad que estaba adherido a la pared, al presionar una combinación de botones grandes portalones de metal cubrieron los amplios ventanales.
-          ¿A qué distancia se encuentra?- preguntó Carlisle.
-          Esta a unos cinco kilómetros pasando el río, dando vueltas por los alrededores para reunirse con la mujer.
-          ¿cuál es el plan?
-          Lo alejaremos de aquí para que Alice y Jasper se la puedan llevar al sur…
-          ¿Y luego?
-          Le daremos casa en cuanto Bella este fuera de aquí.- dijo con un tono áspero y mortífero.
-          Supongo que no hay otra opción.- aceptó Carlisle con el rostro sombrío. El tono frío e inflexible que había mantenido desde hace un par de horas había desaparecido.
Edward nos miró a todos rápidamente y se detuvo en Rosalie, se aclaró la garganta antes de hablarle.
-          Súbela arriba e intercambien su ropa.- le dijo ordenándole, aquello no me gustaba nada, el cuerpo de Rose se tensó junto a mí y su mirada se fijo venenosa sobre Edward.
-          ¿Por qué debo hacerlo?- dijo con los dientes fuertemente apretados y observándolo fija e iracundamente.- ¿qué es ella para mí? Nada, salvo una amenaza, un peligro que tú has buscado y tenemos que sufrir todos.
-          Rose…- susurré colocando mi mano en su hombro, estaba totalmente furibunda, sus manos se habían cerrado en fuertes puños y veía a Edward con su más venenosa y denigrante mirada; en ese momento ella se sacudió deshaciéndose de mi mano, imaginé lo peor, conocía muy bien la presión a la que estaba sometido mi hermano, y el explosivo y sin igual carácter de mi esposa no ayudaba en nada. Sin embargo Edward frunció el ceño y la ignoró por completo, mientras que Bella seguía mirando a Rosalie completamente aterrada.
-           ¿Esme?- dijo Edward.
-          Por supuesto.- murmuró y en un segundo tomo a Bella y corrió arriba con Bella en sus brazos.
Desaparecieron escaleras arriba en un pestañeo. En ese instante todos nos activamos; planeamos cada estrategia y movimiento que haríamos de ahora en adelante. Carlisle presionó otra combinación en el control de la pared, la puerta contigua a la cochera se abrió de golpe, dejando a la vista nuestro arsenal. Carlisle tomó rápidamente una bolsa de tela negra y fue hacia la cocina rápidamente, yo me encargué de tomar uno de los tantos bolsos de acampada que comprábamos de vez en vez en la tienda de los Newton y llenarlo con todo lo que allí había. Recipientes llenos de combustible y encendedores eran solo parte de nuestro “kit” de cacería. Edward siguió buscando objetos y caminando nervioso de un lado a otro de la sala; de pronto Esme y Bella aparecieron en la cima de la escalera, parecían un mal chiste, la sudadera y los vaqueros de Bella eran muy pequeños para Esme, sin embargo Bella cabía unas cuantas veces en las mallas deportivas de nuestra madre.
Carlisle volvió a aparecer en la sala, me dio un pequeño móvil plateado al igual que a Alice y Esme. Bella nos observaba fijamente a cada uno de nosotros mientras revoloteábamos de acá para allá.
-          Esme y Rosalie se llevaran tu coche, Bella.- dijo amablemente Carlisle; el rostro de Bella se contrajo en una especie de mueca de pánico, y rápidamente asintió hacia Carlisle. Rosalie le lanzó una mirada a nuestro padre y él la miró con severidad.
-          Alice Jasper, llévense el mercedes. En el sur van a necesitar ventanillas de cristales tintados.- ellos asintieron rápidamente y siguieron preparando la enorme valija de Alice.- nosotros nos llevaremos el Jeep.
Los ojos de Bella se abrieron de golpe y buscaron el rostro de Edward, pasó saliva fuertemente y su corazón estaba desbocado. Al parecer no esperaba que su novio estuviese en la partida de Caza.
-          Alice, ¿morderá el cebo?- preguntó Carlisle. Todos los ojos de la habitación se volvieron hacia la pequeña Alice, ella cerró los ojos y se llevó las manos a las sienes. Al poco tiempo abrió los ojos complacida y dijo firmemente.
-          Él te perseguirá y la mujer seguirá el monovolumen. Debemos salir justo detrás.
-          Vámonos.- dijo Carlisle cerrando el armario; Edward caminó hacia Bella y la tomó entre sus brazos. Ella lo observó y sus ojos rebozaron en lágrimas; él se limitó a besarla y luego la colocó de nuevo en el suelo; se observaron mutuamente durante algunos segundos. Él la soltó y caminó detrás de Carlisle. Entramos velozmente a la cochera y salimos a la oscuridad de la noche.
Lo único que se podía escuchar era el ronronear del motor del jeep, avanzando en la carretera. Yo me encaraba de manejar, Edward estaba sentado en el asiento del copiloto, su rostro estaba rígido y sus ojos completamente vacíos, la visión de mi hermano en esas condiciones hizo que un escalofrío me recorriese junto a una oleada de lástima. Por su parte Carlisle iba sentado en el asiento trasero, hurgando dentro del bolso.
De pronto Edward gruñó algo y me miró. “¿nos sigue?” pensé. Él asintió con el ceño fruncido. Respiré entrecortadamente y pensé en Rosalie y Esme, estaban solas en el vejestorio de Bella. Edward sacó el móvil de su bolsillo y marcó rápidamente el número de Alice.
-          Ya la mujer está siguiendo a Esme, deben salir ahora.- dijo a velocidad vampírica; escuché desde el otro lado a Alice anunciar a Jasper que ya las seguían con un susurro.
Carlisle se tensó al oír la mención del nombre de su esposa. Rápidamente pasó sus manos por su rostro y se sentó inmóvil en el asiento, dejando el bolso a un lado. Imaginé a Rosalie y Esme en el monovolumen, aquel cacharro que a duras penas superaba los ochenta kilómetros por hora, un blanco extremadamente fácil hasta para un vampiro novato. Sentí que la carretera me daba un vuelco cuando imaginé a Victoria saltar hacia el auto, lanzándose con sus fauces abiertas hacia Rosalie y luego hacia Esme; Rose era fuerte, de eso no tenía duda, escondía a la perfección su temor  se lo tragaba al momento de combatir. Sin embargo mi mayor preocupación era Esme, siempre tan amable, dulce y bondadosa, no sería capaz de matar una mosca si no fuese por la necesidad de alimentarse; ella era en demasía escrupulosa y misericordiosa, sería capaz de perdonar cualquier cosa y aceptar cualquier castigo por lo que amase.
Edward suspiró y se revolvió en el asiento.
-          Vamos Emmett… me pones nervioso con tus pensamientos.- dijo con un estremecimiento.- concéntrate hermano. Suspiré y asentí con la cabeza, colocando toda mi concentración en las líneas de la carretera.
Conduje durante horas, el velocímetro rozaba los doscientos kilómetros por hora y las líneas entrecortadas de la vía se habían convertido en una constante. De pronto el pequeño artefacto plateado volvió a vibrar frenéticamente.
-          Edward…-escuché la voz de Rosalie; mi estómago dio un vuelco y me quedé atento para escuchar lo que pasaba.- la mujer, se hadado cuenta y volvió al pueblo; ya vamos hacia allá. Esme está mortificada por ustedes.
-          Muy bien, qué harán.- dijo Edward mecánicamente.
-          Iremos de nuevo a Forks; no podemos descuidar al jefe Swan…
-          Rose, linda… ¿podría hablar con Carlisle?- preguntó la dulce voz de Esme. De mi pecho brotó un suspiro de alivio mientras que Edward le extendía el móvil a Carlisle que se apresuró a tomarlo.
Hablaron durante varios minutos; el intentaba tranquilizarla y le decía que todo estaba bien, sin dar mucha información. Pasamos la frontera y entramos a Canadá. Carlisle me extendió el teléfono y lo tomé.
-          ¿Emmett, cariño?- dijo la voz de Rosalie. Un nudo se formó en mi garganta y luché con él para poder contestar.
-          Rose, linda… ¿Cómo estás? ¿están bien?- dije, las palabras salieron a borbotones en un siseo casi ininteligible. Ella rió ligeramente y suspiro.
-          Si cielo, las dos estamos bien, estamos a un par de kilómetros de Forks. La maldita mujer se ha devuelto al pueblo y ahora debemos ir a cuidar al padre de Bella.- la última palabra la pronunció tan agriamente como si fuese un perjurio.- Emmett… no pasará nada. Tranquilo.
-          Eso intento Rose… eso intento.-dije intentando acompasar de nuevo mi respiración.- Te echo de menos.- concluí en un murmullo.
-          Yo también cariño, pronto estaré contigo. Te Amo Emmett Cullen…. Pase lo que pase.- dijo antes de que la comunicación se cortara y lo único audible en el auto fuese un profundo silencio.

1 comentarios:

  1. Mandy dijo...:

    Annie me encantaaa, se palpa la tension en el ambiente, el miedo, es extraño comprobar q los vampiros tb pueden tener miedo,y esa preocupacion de Emmet por su amor Rosalie, me encanto de veras. UNbesazooooo

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