Bienvenidos a mi blog, aquí van a encontrar historias inspiradas en libros como Twilight y Harry Potter, además de otros relatos recién salidos de mi retorcida imaginación... Así que espero que los disfruten y no se pierdan las actualizaciones.


77.- Desde las Sombras.

viernes, 2 de octubre de 2009



El rostro de Bella pasó violentamente de un color rojo escarlata a algunos tonos más bajos al color normal de su piel. Sus ojos se entrecerraron cuando vislumbramos la calzada de la casa del jefe Swan. Su corazón corría dentro de su pecho y su respiración se volvió más violenta. Al aparcar me puse rígido en mi asiento concentrándome en detectar cualquier señal, repasé con los ojos varias veces los rincones que no cubría la luz de la única farola que había en la calle; Alice estaba profundamente sumida en la oscuridad del bosque y Edward observaba la calzada buscando alguna señal de movimiento que no fuesen los pesados pasos del jefe Swan sobre el suelo de madera.
-          No está aquí. Vamos.-dijo la voz de Edward que estaba completamente tensado y luchaba por evitar que su voz se quebrara.
-          No te preocupes Bella, solucionaremos las cosas lo antes posible.- dije soltando el arnés que la fijaba al asiento rápidamente. Ella me dedicó una larga mirada y sus ojos se ponían más y más vidriosos mientras me observaba. Suspiré y le sonreí para que se calmara. De pronto unas lágrimas se deslizaron por sus mejillas y ella se dedicó rápidamente a secarlas con el reverso de su mano.
-          Alice, Emmett.- dijo Edward e hizo un ademán con la cabeza. Salimos a la oscuridad de la noche mientras que el se deslizaba hacia el asiento trasero y sacaba a Bella con gentileza. Me apremié a seguir a Alice que se deslizaba sigilosamente hacia la parte posterior de la casa.
Escruté la linde del bosque, Alice sin decir palabras señalo el lado derecho del patio trasero, la valla de madera cubría la espesura y la densidad del oscuro boscaje respire lentamente y me oculté lo mejor que pude. Dentro, se oían a la perfección los gritos de Bella y su padre y los apenas audibles sonidos de los pasos de Edward moviéndose nerviosamente de un lado a otro.
-          Espera otra semana.-Escuché el leve susurro del jefe Swan dentro de la casa, seguido por la llegada de un olor que se había grabado en mi memoria hace un par de horas.- Renée habrá vuelto a Phoenix para entonces.
El rastreador estaba a menos de cincuenta metros de mí, podía acercarme sigilosamente si así lo quisiese y partirlo en mil pedazos; pero no debía hacerlo, no podía poner en riesgo a mis hermanos, a Bella… si fallaba no solo yo podría sufrir las consecuencias. Escuché su risilla al oír el resto del plan de Bella.
Dirigí mi mirada hacia donde estaba él, seguía entre la maleza, observando, sus ojos color azabache resplandecían con la mortecina luz de la luna llena un odio asesino brotó desde mi pecho, tuve que apretar mis puños fuertemente para no correr desbocado hacia donde estaba; respiré de la manera más silenciosa y profunda posible para clamar el impulso asesino que se había apoderado de mi mente.
Escuche un fuerte ruido en el patio delantero; el sonido del motor del monovolumen arrancando y en seguida el de mi jeep encendiéndose con un suave ronroneo, sabía que la misión se había cumplido. El rastreador rápidamente volvió a una posición alerta y yo me deslicé suavemente hacia el patio frontal para cruzar la vía e internarme en el denso bosque. Corrí detrás del feo auto de Bella, La brisa repentina me indicaba que el rastreador nos seguía pisándonos los talones. El siguiente paso sería ir a casa para planear nuestro próximo movimiento.
Adelanté rápidamente los coches un par de kilómetros antes de la salida de nuestra casa, Edward manejaba el monovolumen con una Bella profundamente aterrada a su lado. Salté hacia el auto causando un fuerte ruido, un grito desgarrador brotó de los labios de la pequeña humana, milésimas de  segundos antes de que la mano de Edward volase hacia su boca.
-          ¡¡Es Emmett!!- dijo rápidamente mientras que me escurría hacia la plataforma donde estaba tendido el equipaje de Bella, me recosté ligeramente presionando mi espalda contra la fría superficie de metal. Dirigiendo mi mirada hacia la parte posterior del Jeep, donde en alguna parte, el rastreador estaba observando.
Escuché enteramente la conversación de Edward y Bella, él le explicaba lo que había visto en la mente de James y la mujer; le indicó como debíamos asesinarle y que aún nos seguía. La lentitud de esta cafetera estaba acabando con mi paciencia. De pronto escuché el río y supe que estábamos cerca, al fin doblamos hacia la entrada que dirigía hacia nuestra casa; Alice cruzó detrás de nosotros. Pude ver la impaciencia reflejarse también en el lívido y pequeño rostro de mi hermanita, sabía que ochenta kilómetros por hora para ella, al igual que para todos era un infierno.
Edward condujo más rápido hacia la casa con el motor quejándose en medio de chirridos y sonidos sordos. Salté hacia la cabina y abría la puerta con el vehículo aun encendido, tomé a Bella entre mis brazos, y se hizo un ovillo en mi pecho, la cubrí rápidamente y en menos de un segundo estábamos muy cerca del umbral de la puerta con Edward y Alice cubriendo cada uno de mis flancos. Abrí la puerta rápidamente y entré al recibidor sin mirar atrás. Toda mi familia estaba allí sentados en los enormes sillones, se incorporaron rápidamente y entonces pude verle.
Laurent estaba en medio de ellos, de pie entre Jasper y Carlisle. Rugí salvajemente y el cuerpo de Bella tembló mientras la colocaba junto a Edward. Alice de un salto se colocó junto a Jasper y comenzó a susurrarle nuestro plan al oído, mientras que Rosalie se acercó rápidamente a mí; la rodeé con mis brazos y apreté su pequeña mano dentro de la mía, Sin embargo sus ojos se opacaron con recelo al recorrer el rostro de Bella.
-          Nos está rastreando.- dijo Edward mirando ferozmente a Laurent.
-          Me temo que sí.- replicó el en forma inexpresiva.
-          ¿Qué crees que va a hacer?- preguntó Carlisle en un tono más fiero que el que usó en el campo de Beisbol.
-          Lo siento. Ya me temí, que cuando su chico la defendió que se desencadenaría esta situación.
-          ¿puedes detenerle?- Laurent negó con la cabeza y respiró pesadamente antes de hablar.
-          Una vez que ha comenzado, nada puede detener a James.
Lo observé ceñudo y bufé.
-          Nosotros lo haremos.- dije firmemente pronunciando aquellas palabras como si se tratase de una promesa; Rosalie gimió ligeramente y me observó con ojos llenos de miedo y súplica.
-          No podrán con él. No he visto nada semejante en los últimos trescientos años. Es absolutamente letal, por eso me uní a su aquelarre.- Bufé dentro de mí SU aquelarre, es decir que su liderazgo era tan falso como la sonrisa “apacible” que tenían cada uno de ellos en el prado. Aunque no podía tener certeza de nada podía apostar que toda mi familia pensaba lo mismo que yo.
-          ¿Estás convencido de que vale la pena?- preguntó Laurent moviendo su vista de Bella a Carlisle. Edward rugió fuertemente haciendo que Bella lo observase con ojos como platos; Laurent se encogió y miró a Carlisle.
-          Me temo que tendrás que escoger.- dijo Carlisle con seriedad. Laurent lo sopesó un momento; sus ojos nos recorrieron uno a uno, deteniéndose más de lo necesario en Rosalie, fruncí el ceño y me antepuse ligeramente empujándola detrás de mí.
-       Me intriga la forma de vida que han construido, pero no quiero quedarme atrapado aquí dentro. No siento enemistad hacia ninguno de ustedes, pero no actuaré contra James. Creo que me marcharé al norte, donde está el clan de Denali —dijo dudando unos segundos—. No subestimen a James. Tiene una mente brillante y unos sentidos inigualables. Se siente tan cómodo como ustedes en el mundo de los hombres y no los atacará de frente... Lamento lo que se ha desencadenado aquí. Lo siento de veras —inclinó la cabeza, imitando un gesto de disculpa y le lanzó otra mirada recelosa a Bella que tembló en el momento que sus miradas se cruzaron.
-          Ve en paz.- fue la única respuesta de Carlisle.
Laurent recorrió por última vez nuestros rostros y luego la habitación entera, antes de desaparecer por la puerta.

1 comentarios:

  1. Karen dijo...:

    OMG QUE EMOCION QUIERO VER EL PUNTO DE VISTA DE EM CUANDO ESTAN MATANDO A JAMES JEJEJE XD UN POCO SADICO PERO EN SERIO MUERO POR ESA PARTE...
    TE QUEDO SUPER EL CAPI AMIGOSOCITA
    TE QUIERO

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